Zamora:
Zamora es una provincia que se caracteriza por el
contraste de su territorio. Situada en el extremo
noroccidental de la meseta central, en sus 10.559 kilómetros
cuadrados de superficie se produce la transición entre las
llanuras cerealeras de Tierra de Campos y el relieve montuoso
de las comarcas más occidentales, que culmina en las cumbres
de más de 2.000 metros de la sierra de Sanabria. La
provincia está dividida por dos grandes ríos: el Duero que la
atraviesa de Este a Oeste y el Esla que casi la divide de
Norte a Sur; pero además cuenta con una abundante red de ríos
secundarios y un importante número de embalses. Las distintas
comarcas que integran el territorio zamorano y materializan
esa diversidad son: Sayago, Aliste y Sanabria en el occidente
fronterizo con Portugal y al Este, Benavente y los Valles, la
Tierra de Campos y del Pan y el Duero Bajo, que integran las
comarcas de Toro, Tierra del Vino y
Guareña.
Sayago es una tierra relativamente
llana, caracterizada por las aglomeraciones de peñascales
graníticos que se asocian a encinares. El Duero fronterizo
discurre por estas tierras configurando una profunda hoz , los
denominados arribes , que constituye un espacio natural de
gran interés, y donde comienzan a verse los cultivos
aterrazados de olivos y viñedos.
Aliste cuenta
con una geografía fuertemente ondulada, atravesada por el río
del mismo nombre, y cubierta por matorrales,robles y encinas.
La Sierra de la Culebra hace de límite septentrional y
constituye un importante reducto de lobos que aquí cuentan con
una de las más altas poblaciones de la península. Este espacio
es además una Reserva Nacional de Caza donde pueden hallarse
especies como el ciervo, corzo, jabalí
...etc.
Sanabria es la comarca noroccidental de
la provincia, la más húmeda y también la más accidentada desde
un punto de vista orográfico. Varias sierras la separan de las
provincias vecinas de León y Orense, pero la que contiene los
picos más elevados es la Segundera, donde se sitúa el Parque
Natural del Lago de Sanabria. Se trata de un espacio natural
de gran belleza, característico de las zonas glaciares cuya
huella pervive en la configuración de valles , lagunas y el
propio lago de Sanabria, el más grande de los lagos glaciares
españoles.
Benavente y los Valles es la comarca
que se sitúa al Este , y cuenta con una gran abundancia de
ríos, el Tera, Orbigo, Cea y Eria que desembocan en el Esla y
que hacen de ella una de las más fértiles y
productivas.
La Tierra de Campos se extiende
hacia el sur dejando al desnudo las grandes llanuras de
cereales que ya cerca del Duero incluso dan su nombre a la
comarca del Pan. Y en medio de esta planicie otro espacio
natural, las lagunas de Villafáfila, sirven como refugio de
invernada a miles de aves, sobre todo ánsares, además de
constituir un humedal especialmente protegido.
Por
último Toro extiende sus tierras por encima y debajo
del río Duero, tierras cubiertas de viñedos en su mayor parte,
tanto en esta comarca como en la Tierra del Vino, cuyo nombre
habla por si mismo de su tradicional vocación. Esta región del
Duero Bajo llega hasta la zona regada por el río Guareña,
limitando con la provincia de Valladolid, al Este, y Salamanca
al Sur.
Respecto al clima, existen dos tipos bien
definidos: el húmedo de la comarca de Sanabria, con
precipitaciones abundantes, inviernos fríos y nevados y
veranos suaves propio de las zonas de montaña, y un clima
extremado de tipo continental que afecta al resto de la
provincia, caracterizado por inviernos fríos y veranos
calurosos aunque con graduaciones intermedias e incluso casos
de microclimas, mucho más suaves, como ocurre en los arribes
del Duero.
Historia: Desde un punto de vista histórico,
Zamora está marcada como el resto de la península por el paso
de las distintas culturas y pueblos antes y después de la
romanización. Lo atestiguan los numerosos yacimientos y
materiales hallados en diferentes puntos de la provincia hoy
guardados en el Museo de Zamora y la abundancia de monumentos
religiosos y civiles que constituyen su patrimonio histórico
artístico. Su pasado además ha estado determinado fuertemente
por la presencia cercana de la frontera portuguesa, país con
el que se puede decir que ha vivido un proceso paralelo,
sufriendo de cerca las continuas guerras que han dejado su
huella en la línea defensiva de castillos que pueden verse a
lo largo de la frontera.
Por otra parte los
acontecimientos acaecidos en el territorio zamorano han sido
objeto de crónicas, romances y narraciones legendarias. Su
época de esplendor comenzó en el siglo XII y a esta etapa
corresponden la mayoría de sus iglesias románicas, así como el
recinto amurallado que protegió a la capital. En 1476 la
batalla de Toro, con la derrota de los portugueses por los
partidarios de Isabel I, fue el punto de partida de la unión
dinástica entre Castilla y Aragón.
Los movimientos
comuneros también arraigaron en Zamora y a partir de los
siglos XVI y XVII comienza a estancarse la economía de estos
territorios en los que predomina, como en la actualidad, el
carácter agrario. Hoy la provincia sigue viviendo de la
agricultura y la ganadería, pero también del turismo que se
sustenta en un patrimonio monumental de gran relieve, así como
en su medio ambiente.
[Información
facilitada por la Excma. Diputación
Provincial] |